»» Por: César Copacondori
¿Es posible decir soy autor?
Afirmaciones como la de Barthes nos dicen que: "la unidad del texto no está en su origen, sino en su destino", es decir que aquí lo que importa es la deriva receptiva. Pero en este caso existe, o hay una afimación autorial a posteriori que deviene con la muerte del autor y la aparición del otro. De tal forma se suplanta la ausencia de uno con la presencia del otro. En este sentido, ¿hasta qué punto se puede hablar de ser autor?
Si bien e
s cierto una definición común -y que se maneja muchas veces- es que se es autor escribiendo, se es escritor tras haber trazado algo en un papel. Pero hay una definición que se encuentra en las cimas del nihilismo, y es la del filósofo danés Kierkergaard quien dice que nunca hay conclusión de lo que se inicia; en otras palabras que la obra de un autor-en este caso la intención de decir algo- nunca estará completa. En consecuencia se podrá escribir la primera parte , mas no la segunda; o se escribirá la segunda, mas no la tercera... ¿y por qué? Porque la vida del hombre está limitada por ese límite: la vida limitada. La muerte limitadora de la vida trae el fin de ésta,"mas no el sentido de una conclusión" (1848: Kierkergaard).
s cierto una definición común -y que se maneja muchas veces- es que se es autor escribiendo, se es escritor tras haber trazado algo en un papel. Pero hay una definición que se encuentra en las cimas del nihilismo, y es la del filósofo danés Kierkergaard quien dice que nunca hay conclusión de lo que se inicia; en otras palabras que la obra de un autor-en este caso la intención de decir algo- nunca estará completa. En consecuencia se podrá escribir la primera parte , mas no la segunda; o se escribirá la segunda, mas no la tercera... ¿y por qué? Porque la vida del hombre está limitada por ese límite: la vida limitada. La muerte limitadora de la vida trae el fin de ésta,"mas no el sentido de una conclusión" (1848: Kierkergaard). Con ello podemos decir que uno se hace autor escribiendo y a su vez es escribiendo que uno renuncia a tal pretensión. En todo caso se podría afirmar un apotegma, un tanto ambiguo: El autor, es aquella persona, que escribe pero lo justifica el no decir nada.
