OTRAS VOCES
18 noviembre 2009
Otros villanos
08 noviembre 2009
Coloquio de estudiantes en la universidad Villarreal
CAELIT UNFV 2009
PROGRAMACIÓN
MIERCOLES 11 DE NOVIEMBRE
Inauguración
09:00 – 10:00
Dr. Germán Peralta Rivera (Decano de la Facultad de Humanidades)
Lic. Nora Fataccioli Rubio (Directora de la Escuela de Lingüística y Literatura)
Pilar Alzamora Del Rosario (Presidenta del CAELIT UNFV – 2009)
Modera: Melissa Pérez.
Mesa 1
LA PALABRA ORAL EN EL INDIGENISMO: JOSÉ MARÍA ARGUEDAS Y CIRO ALEGRÍA
10.00 a 11.30
Gonzalo Espino Relucé (UNMSM/UNFV): José María Arguedas: Reflexiones sobre la tradición oral y el recopilador.
Giuliano Terrones Torres (UNFV): Dos calas en el discurso crítico festivo en El Mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría
Dimas Arrieta Espinoza (UNFV): Katatay y las poéticas quechuas.
Modera : Max Pinedo.
Mesa 2.
HUMOR, NEORREALISMO Y GÉNERO BIOGRÁFICO EN LA GENERACIÓN DEL 50`: RIBEYRO Y CONGRAINS
11.30 – 13.00
Douglas Rubio Bautista (UNMSM): ¿Neorrealismo italiano en Lima, hora cero : Aproximaciones a la narrativa de Enrique Congrains Martín.
Irene Cabrejos de Kossuth(PUCP/CELACP): El humor en Julio Ramón Ribeyro
José Güich Rodríguez (Universidad de Lima): “Espumante en el sótano”: Los días subterráneos (construcción del espacio en un cuento de Julio Ramón Ribeyro)
Sandra Granados Vidal (UNFV): El yo ribeyriano: diario y correspondencia de Julio Ramón Ribeyro.
Modera : Jorge Zagal.
Receso
13.00 – 14.30
CONFERENCIA.
14.30 – 15.15
Raschid Rabí (UARM): El género de los superhéroes en las historias y la literatura de género. Algunos apuntes sobre la relación entre historieta y literatura.
Modera: Pamela Medina
Mesa 3.
DE LA NARRATIVA MODERNISTA AL DISCURSO DEL CONFLICTO ARMADO
15.15 – 16.15
Judith Paredes Morales (UNFV): El cuerpo moderno en los ojos de los reyes de Abraham Valdelomar
Jorge Terán Morveli (UNFV-UNMSM): La boca del lobo: una aproximación a la lucha por la legitimación de la violencia.
Víctor Quiroz Ciriaco (UNMSM): Violencia, distopía y colonialidad en la novela peruana sobre el conflicto armado interno.
Modera: Renatto Gallesse
Mesa 4.
INDAGACIONES SOBRE SUBALTERNIDAD, GÉNERO Y VIOLENCIA EN LA NARRATIVA PERUANA.
16.15 – 17.15
Regina Martínez García (UNFV): El yo subalterno en Piel de mujer: El testimonio de Delia Zamudio.
Jossimar Cavalier González (UNFV): Falogocentrismo y alteridad en El matrimonio: un cuento de Sebastián Salazar Bondy
Pilar Alzamora Del Rosario (UNFV): Abyección, homoerotismo y frontera genérica en la narrativa de José Diez Canseco.
Leydy Borja Clemente (UNFV): Aproximación a los métodos de violencia en dos cuentos peruanos.
Modera: Evelyn Luján
Mesa 5.
HETEROGENEIDAD EN LA POESÍA PERUANA
17.15 – 18.30
Mauro Mamani Macedo (UNMSM): La poesía de Gamaliel Churata
Javier Morales Mena (UNMSM): La poesía metafísica de Juan Ojeda
Alexis Iparraguirre Castro (PUCP): Una composición modernista en una poética de vanguardia: El caso de Trilce I de César Vallejo.
Modera: Paulo Piaggi.
PERFORMANCE:
Yo Judas, de Johan flores.
18.30 – 19.10
Presentación de Libro :
19.10 – 20.00
Rodolfo Hinostroza: Cuentos incompletos y teatro
Presenta: Víctor Ruiz.
Modera: Celeste Beas.
JUEVES 12 DE NOVIEMBRE
Mesa 6.
POÉTICAS DE LAS REVISTAS LITERARIAS DE LA UNFV
9:00 – 10:20
En la sala de espera
Nudos y laberintos
Re-tratos
Villa literaria
Argonautas
Mesa 7.
DERROTEROS DE LA LITERATURA ECUATORIANA
10:20 – 11.20
José Miguel Vásconez (Consejero- Embajada de Ecuador) El Ecuador en las tradiciones de Ricardo Palma.
Gabriela Falcón (Agregada Cultural- Embajada de Ecuador) : El Cuento ecuatoriano Contemporáneo.
Jaime Vargas Luna: Cuerpo, identidad y política en Poso Wells y El último cuerpo de Úrsula
Modera: Jonathan Timaná
Mesa 8
INTERROGANTES, DILEMAS E IDENTIDAD EN LA OBRA DE HINOSTROZA, EIELSON Y LA POESÍA DE LOS 80´.
11:20 – 12:20
Carlos Torres Astocóndor(UNFV): Dilemas entre escritor y crítico literario en “El Benefactor” de Rodolfo Hinostroza
Shéridan Medina Cabrera (UNFV): Jorge Eduardo Eielson: La búsqueda de la esencia a través de la desnudez en Noche oscura del cuerpo
Jorge Zagal Matasoglio(UNFV): Cuerpo como identidad y discurso de resistencia en la poesía femenina peruana de los 80: un acercamiento a la poética de Mariela Dreyfus, Rocío Silva Santisteban y María Emilia Cornejo
Modera: Pierre Pino
Presentación de Libro
12.20 – 13.10
Caza de zurdos de Alessandra Tenorio
Presentan:
Dimas Arrieta
Gabriel Rimachi
Modera: Alfredo Lazarte
Receso
13:10 – 14:30 hrs.
Mesa 9.
APOSTILLAS A LAS FICCIONES DEL (NEO) INDIGENISMO
14:30 – 16:00
Moisés Sánchez Franco (UNMSM): Representación de la coca en el relato Cómo habla la coca, de Enrique López Albújar.
Nécker Salazar Mejía (UNFV): El mundo es ancho y ajeno: Una metáfora de la nación peruana.
Miguel Maguiño Veneros (UNMSM): Neoindigenismo : una propuesta de lectura.
Dorian Espezùa Salmón (UNFV-UNMSM): Interculturalidad y literatura.
Modera: Víctor Huamalíes
Mesa 10.
DISCURSOS IDEOLÓGICOS EN LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XIX y XX
16:00–17:00
Marilyn Milla Villegas (UNFV): El matadero: el unitario – intelectual y su discurso de reproche.
Gustavo Alcántara Ariche(UNFV) : La jaula ideológica : Estado y sujeto en El matadero de Esteban Echevarrìa
Maribel Bendezú(UNFV): Cecilia Valdés y el discurso ideológico de poder en la construcción de la Nación cubana
Modera: Yaneth Sucasaca.
Recital y Presentación de Libro: Los broches mayores del sonido (Hora Zero)
17:00 – 18:30
Participan :
Enrique Verástegui
Jorge Pimentel
Ángel Garrido
Paul Guillén
Eloy Jáuregui
Modera: Crisóstomo Gamboa
Mesa 11.
IMAGINARIOS DE LA POESÍA PERUANA Y FANTASÍA EN LA CUENTÍSTICA DE VALDELOMAR
18.30 – 19.30
Melissa Pérez García(UNFV): Modernidad y fantasía en Finis desolatrix veritae de Abraham Valdelomar.
Jorge Vergara Pérez (UNFV): Sobre La lira arequipeña: “Ciudad caudillo”
Edwin Chillcce Canales(UNFV): Alegoría y regeneración en El pabellón peruano de Luis Benjamín Cisneros.
Modera: Antonio Chumbile
Presentación de libro
19.30 – 20.10
“Antología Intima” de Carlos Calderón Fajardo
Presenta: Gabriel Rimachi
VIERNES 13 DE NOVIEMBRE
Mesa 13.
MUNDO ANDINO EN LA POESÍA Y NARRATIVA PERUANA
09.00 – 10.00
Víctor Huamalìes Chirito(UNFV) La poesía trágica del migrante andino-quechua expresada en la escritura castellana en: A nuestro Padre creador Túpac Amaru en el himno-canción de José María Arguedas.
Juan Carlos Gaspar (UNFV) Estrategias discursivas para conocer al Perú a través de una novela de aventura: Rutsi, el espíritu de la selva de Carlotta Carvallo
Pierre Pino Tumpay(UNFV): Saralapacha: Una aproximación a la cosmovisión andina en Candela quema luceros de Félix Huamán Cabrera
Renatto Gallesse: Los mundos unipersonales y multipersonales en El dilema de Krause de Ciro Alegría
Modera: Sheridan Medina.
Mesa 14.
REVISANDO EL CANON DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL
10:00–11:10
Diana Ruiz (PUCP): "En el orbe español no hay más leyes que tu gusto", la figura del rey como desencadenante de la tragedia en La estrella de Sevilla”
Jesús Hidalgo Campos (PUCP): \"cristianos sois, haced como cristianos\": Una aproximación metateatral a El príncipe constante de Calderón de la Barca
Agustín Prado Alvarado (UNMSM). América en la obra de Cervantes: una lectura transatlántica.
Modera: Claudia Dioses
CONFERENCIA
11:10 – 12:00
Marcel Velázquez Castro (UNMSM): Cagatintas y papelistas: Prensa y literatura en el siglo XIX peruano.
Presentación del libro
12:00–13:00
El fantasma que te desgarra de Julián Pérez Huarancca.
Comentan:
Gonzalo Espino
Alexis Iparraguirre.
Edward Espinoza.
Receso
13.00 – 14.30
Mesa 15.
CONFERENCIA MAGISTRAL
14.30 – 15.30
Dr. Carlos García Bedoya (UNMSM): Hacia un nuevo humanismo. Por una epistemología
dialógica intercultural
Modera: Diana González
Mesa 16.
REVISANDO LA NARRATIVA DE ENRIQUE CONGRAINS Y CRONWELL JARA.
15:30 – 16:30
Katherine Paz Ordóñez (UNFV): El sujeto migrante en El niño de junto al cielo
Edison Flores (UNFV): Desencuentros de la modernidad: crisis de la identidad del individuo en la novela No una, sino muchas muertes.
Pamela Medina(UNFV): La pampa de Amancaes: la representación de la barriada en Montacerdos de Cronwell Jara.
Modera: Giovanna Gabriel.
Mesa 17.
TEATRO Y MASS MEDIA EN VARGAS LLOSA E IDEOLOGÍA EN MIGUEL GUTIERREZ.
16.30 – 17.30
Vanessa Vera: Reinvención de la tradición y teatralización de la subjetividad en La señorita de Tacna de Mario Vargas Llosa.
Jhoanna Ríos:Cultura de masas en El elogio de la madrastra
Jonathan Timaná: Ideología en Una vida completamente ordinaria: Un cuento de Miguel Gutiérrez.
Modera: Vanessa Roque.
Mesa 18.
LIRISMO, LOCURA, PODER Y UTOPÍA EN LA POESÍA PERUANA.
17.30 – 18.30
Armando Alzamora Flores (UNFV) Sujeto lírico y sujeto empírico en Los extramuros del mundo de Enrique Verástegui
Paul Guillén (UNMSM): Los colores de la locura en El idiota del apocalipsis de Guillermo Chirinos Cuneo
Max Pinedo Yahuana(UNFV): Hegemonía, poder y utopía en dos poemas de Antonio Cisneros.
Modera: Jossimar Cavalier.
TESTIMONIO Y PRESENTACIÓN.
18.30 – 19.10
Breviario de Santa Inés de Arturo Corcuera.
Presenta: Víctor Ruiz
19.10 – 20.10
Haruhiko & Ginebra de José Donayre
Presenta:
José Güich
Marco G. Falcón.
Modera: Carlos Torres.
Conferencia
20.10 – 20.40
Oswaldo Reynoso
Modera. Yuri Sakata.
Clausura
Vino de honor.
26 octubre 2009
25 octubre 2009
Poesía latinoamericana (6): Ramón López Velarde (Zacatecas, 1888 - Ciudad de México, 1921)
''En mi sentir, el poeta debe ser no sólo personal, sino personalísmo. Hay que beberse las distancias de lo infinito para dar la nota más individual. Quizá la norma superior consiste en tomar las perspectivas de lo eterno e incorporarlas a la obra de arte, como Eolo encierra a los huracanes en su odre. La misma poesía de las cosas humildes es rectora, jamás subordinada.''EL ADIÓS
Fuensanta, dulce amiga,
blanca y leve mujer,
dueña ideal de mi primer suspiro
y mis copiosas lágrimas de ayer;
enlutada que un día de entusiasmo
soñé condecorar,
prendiendo, en la alborada de las nupcias,
en el negro mobiliario de tu pecho
una fecunda rama de azahar.
Dime ¿es verdad que ha muerto mi quimera,
y el idólatra de tu palidez
no volverá a soñar con el milagro
de la diáfana rosa de tu tez?
(Así interrogo en la profunda noche
mientras las nubes van
cual pesadillas lóbregas, y gimen,
a distancia, unos huérfanos sin pan.)
De las cercanas torres
bajo el fúnebre son
de un toque de difuntos, y Fuensanta
clama en un gesto de desolación:
"¿No escuchas las esquilas agoreras?
¡Tocan a muerto por nuestra ilusión!
Me duele ser cruel
y quitar de tus labios
la última gota de la vieja miel.
"Mas el cadáver del amor con alas
con que en horas de infancia me quisiste,
yo lo he de estrechar
contra mi pecho fiel, y en una urna
presidirá los lutos de mi hogar."
Hemos callado porque nuestras almas
están bien enclavadas en su cruz.
Me despido... Ella guía,
llevando, en un trasunto de Evangelio,
en las frágiles manos una luz.
Pero apenas llegados al umbral,
suspiro de alma en pena
o soplo del Espíritu del mal,
un golpe de aire marea la bujía...
Aúlla un perro en la calma sepulcral...
fue así como Fuensanta y el idólatra
nos dijimos adiós en las tinieblas
de la noche fatal.
Proemio
partitura del íntimo decoro,
alzo la voz a la mitad del foro
a la manera del tenor que imita
la gutural modulación del bajo,
para cortar a la epopeya un gajo.
con remos que no pesan, porque van
como los brazos del correo chuan
que remaba la Mancha con fusiles.
la patria es impecable y diamantina.
Suave Patria: permíteme que te envuelva
en la más honda música de selva
conque me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre risas y gritos de muchachas
y pájaros de oficio carpintero.
03 septiembre 2009
Crónicas urbanas - Aderezo urbano de madrugada
Colaboración especial para OTRAS VOCES
Publicado en http://www.richardchavez.blogspot.com/ y en Diario Correo.
______________________________________________
- Edición: Mgtr. Inés Arteaga Campos – UDEP.
- Fotografía: Cote Arbaiza.
- Texto en negrita tomado del cuento de “Los gallinazos sin plumas” de Julio Ramón Ribeyro.
19 julio 2009
Crónicas urbanas - El clandestino
Mientras mi compañero va alistando la Canon unos serenos nos advierten: “cuidado con tu cámara, no falta un pirañita faltoso”. Gracias, pero precisamente hemos venido para entrevistar a un hijo de la calle, a un prohibido por la ley, a uno de aquellos que salen en las portadas de los diarios con la cabeza gacha escondiendo un nombre falso detrás de un alias, sometido ante los brazos de dos policías que lo culpan de haber arrebatado un celular o la cartera a alguna distraída señora.
Caminamos entre el laberinto de galerías artesanales con mucho cuidado, no por las advertencias, sino para evitar caer en una laguna negra. Llegamos a la zona de los comideros y a lo lejos divisamos que encima de unos bultos hay un niño durmiendo envuelto en sí mismo. Nos acercamos. El “Bad Boys” de la parte de atrás de su polo lo maquilla de pirañita. Lo despertamos, y a pesar de que no le hemos sacado cita nos da la mano. Balbucea palabras indescifrables. Está fumado, advierte mi compañero llevándose dos dedos a la boca. Pero el niño tiene la intención de comunicarse y lo hace por señas, le entendemos. Concluimos que no está drogado, no es como nos lo han pintado. Por un momento desatiendo sus palabras y me pongo a contemplar su dormitorio: la cama, una madera; el cubrecama, una caja de leche gloria; y por la forma en que lo encontramos, sus brazos, hacían las veces de almohadas.
El pequeño después de varios intentos logra decirnos su nombre: Alex Mamán Pérez. Con esos cartones ha idealizado el calor que sus padres le dieron hasta los dos años de edad. Desde esos cortos años vivió en un hogar para huérfanos. Pero a los siete años escapó de ahí, luego de aburrirse de la ley de la lluvia, ahí donde todos se mojan: “si alguien robaba a todos les caía golpe, nos daban duro en los pies”. A partir de ahí se entregó a la calle y pasó a ser un “clandestino”. A pesar de ser natural de “la frontera” se adaptó a Trujillo, la ciudad de un país desconocido a donde nunca supo como llegó.
Siempre ha dormido en la calle, en donde el frío ha hecho de las suyas, provocándole una enfermedad a los huesos. “Puedo darle vuelta a mis brazos como si fuera un tornillo; soy el hombre de goma”, dice mostrando su arqueada extremidad. Desconoce que padece de osteogénesis imperfecta, enfermedad conocida como “los huesos de cristal”; escasez de colágeno que causa fragilidad y debilidad a los huesos. De pronto nos sorprende diciendo que su edad es dieciocho, pero es tarde, ya nos hemos acostumbrado a tratar a un niño de trece, como si hubiera sabido que llegábamos y hubiera practicado para sorprendernos con su ternura.
Almuerza gracias a sus tradicionales “batidas” que consiste en reunir lo regalado por las vendedoras del mercado. Por la tarde, en la Gullman, limpiará las lunas de los carros, así habrá calmado las ganas que un día tuvo de limpiar su ciudad cuando soñó ser abogado. Por las noches, en los comideros, recogerá los desperdicios de la gente, pero hoy será distinto pues el señor Héctor Córdova le invita a sentarse a su mesa para degustar un plato de comida. Mientras sus ojos se dilatan por la rudeza que Arnold Schwarzenegger muestra en el televisor, nos pregunta si nos gustan las películas de terror. Su intención es notoria y enseguida nos cuenta que cada vez que visita Ayabaca compra dividís con traducción al español, pues en el hogar nada hicieron para resguardarle contra el analfabetismo. Son las cabinas de Internet las mejores butacas para disfrutar de Saw, El Aro, El duende maldito, La Llorona, como si el maldito terror solo fuera parte de la ficción del séptimo arte.
La calle le ha puesto en bandeja diferentes tipos de drogas: la adictiva pasta básica, la alucinógena marihuana que hoy inmortaliza con un tatuaje en su hombro y harto terokal para calmar el hambre. Pero esa madre también le ha enseñado a protegerse, por eso lleva entre sus herramientas de defensa personal un desentornillador, por si alguien quiere robarle el dinero que está reuniendo para comprar hilos y lanas con los que se dedicará a la confección de pulseras, adornos para el cabello y otros accesorios de bisutería artesanal. Lleva un pequeño cuchillo, que huele a mar, con el que desescama el pescado que luego preparará con tan solo un limón.
La llegada del amanecer nos separa de su mundo, él se entregará al frío que a lengüetazos lo hará suyo. Nos da la mano, y mientras sonríe en esa realidad oscura se va acostando
en la madera. Y como si cerrara las cortinas de su hogar se va metiendo dentro de su polo, otra vez para parecerse a una tortuga. Sus ásperas rodillas se convierten ahora en sus almohadas. Y mientras su estómago, a mano abierta, charlará toda la madrugada, y los gatos arrullaran sus sueños, el clandestino cerrará los ojos para soñar una ficción, también oscura, como la de las películas de terror que a él tanto le gusta ver.
Regresamos varias madrugadas pero Alex ya no estaba, seguramente había hecho de alguna vereda, un bulto o una esquina su nuevo aposento clandestino.
- Edición: Mgtr. Susana Terrones Juárez – UDEP.
- Fotografía: Cote Arbaiza.
16 julio 2009
El discurso femenino en la literatura peruana: una interesante muestra sanmarquina
Discursiva es el esfuerzo de un grupo de estudiantes que decidió continuar un proyecto nacido en el Taller Editorial dictado en la Escuela de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En este número se aborda el tema de la Literatura escrita por mujeres y lo femenino en la Literatura peruana. Tomando en cuenta que este es muy amplio y complejo, se centra en las expectativas actuales, considerando el tema de la violencia, la marginación (siempre evidentes en nuestra sociedad) y la vinculación al poder por parte de la mujer. La complejidad de esta temática queda demostrada desde el primer momento de la entrevista a la escritora Rocío Silva Santisteban. Ella afirma que el machismo no es intrínseco al hombre, sino que la sociedad lo construye y que su lado opuesto no es el feminismo, sino el victimismo, un espacio vacío que se crea en el «sujeto» victimizado. Propone, además, que se debe afrontar este problema no sólo desde políticas públicas sino desde el discurso. 10 julio 2009
Entrevista a Martín Roldán Ruiz. A propósito de la aparición de su segundo libro ''Este amor no es para cobardes''.
AA: Martín, tengo la certeza de que tu obra, empezando por Generación cochebomba y ahora con la aparición de Este amor no es para cobardes, marca una especie de hilo vivencial en el que quedan manifiestas tus dos grandes pasiones, es decir, el rock subterráneo y el fútbol, respectivamente. Debo admitir además que tu acercamiento con ambas expresiones de nuestra cultura es muy estrecho, a ultranza te diría, bastante sincero. Me gustaría que nos dijeras ¿cómo sientes el traspaso de esas vivencias al plano de la ficción?
En cuanto a cómo me siento escribiendo estas vivencias. Es bacán plasmar algo que has vivido, de cerca o no, y forjar una obra que va a identificar a las personas que lo lean. Pero, siempre tratando de expresarlo de la manera más honesta y sincera. Yo tenía la necesidad de expresar ciertos aspectos de la realidad que ya tocaba en mi novela Generación cochebomba, pero obvio que tenía que ser desde otra perspectiva, desde otra óptica, y pude darme cuenta de que dentro de una barra, en la cual participo, se veían plasmados. Así que en el 2004 más o menos empiezo el primer cuento y así sucesivamente hasta acabar los siete que lo conforman.
AA: Respecto a esto último, cuéntanos algunos detalles sobre el proceso de escritura y edición de esta nueva publicación que se presentará, según tengo entendido, el 31 de julio en la FIL...
Posteriormente hubo un bajón, no podía escribir nada, como que ciertos acontecimientos limitaron mi imaginación y mis ganas. Hasta que conocí a una persona bastante especial, cuya cercanía me dio esa paz y esa tranquilidad necesaria para poder escribir los cuatro cuentos restantes de Este amor no es para cobardes y otros que tengo para otro tipo de libro. Por esos momentos junto a ella, es que se lo dedico. Entonces con los cuentos necesarios, era menester publicarlo. Yo había sacado Generación cochebomba de manera independiente, y estaba recogiendo los frutos de las ventas por partes, lo cual no me permitía sacarlo de la misma forma. Pero tuve la suerte de ir a la presentación de El mundo sin Xotchil de Miguel Gutiérrez y me encontré con Gabriel Ruiz Ortega, a quien había conocido recientemente. Con él estaba un amigo suyo que al final resultó ser editor de Norma, David Abanto. Conversando con ellos pregunté, sin saber que David lo era, cómo podía hacer llegar un manuscrito a un editor. Es allí que David me dice que es editor de Norma. Pues bien le expliqué de qué trataban los cuentos. Sin ningún compromiso me dijo que se los hiciera llegar. Bueno, al tiempo le entregué los cuentos y después de unos días me escribe diciendo que le gustaron, y que lo iba a proponer a la editorial. De allí ya todo ha pasado tan rápido que estamos a pocos días de la presentación.
AA: Hace dos años tuvimos la ocasión de publicar un cuento tuyo en la desaparecida revista de narrativa Otras voces. Recuerdo que entonces lo que me sorprendió de tu prosa fue el ágil dominio del lenguaje propio de las barras. Ya como algo personal, te cuento que durante tres años fui integrante de la Trinchera Norte, así que conozco bien los códigos y jergas que se emplean en dicho contexto. Por ello y por mi vocación literaria, admito que es una labor harto compleja trasladar este lenguaje a un plano escritural, y más aún, ser eficaz y verosímil dentro de la ficción. ¿Cómo definirías tu relación con este lenguaje? ¿Lo consideras parte de un aprendizaje empírico o de una exploración?
MRR: No fue muy difícil te diré, porque yo soy barrista y he convivido con ellos durante años, y me he empapado de su lenguaje y de sus códigos. Por eso cuando configuraba un personaje de este tipo, la forma cómo habla y cómo piensa no me es ajena. Ahora bien, en el plano literario, esto es algo que preguntaba siempre en los talleres: ¿qué tan eficaz era usar el lenguaje propio de estas agrupaciones en los personajes para hacer más creíble o verosímil lo que deseba expresar? Porque hay opiniones distintas. Por decirte, cuando llevé el taller de Cronwell Jara en el 2002, presenté un cuento de un delincuente con un destino trágico. Bien, el lenguaje que usé fue propio de un lumpen. Y Cronwell me recomendó no usarlo en demasía porque confundiría a un lector no informado del argot delincuencial. Eso chocaba con mi creencia a partir de mis lecturas de Reynoso, que fue el que introdujo la jerga urbana a la narrativa peruana. Luego en el taller de San Marcos invitaron al mismo Reynoso, y nos leyó un adelanto de su reciente libro El goce de la piel, donde el personaje Malte –que el mismo Reynoso aseguró lo había sacado de Rainer María Rilke– es un muchacho marginal, que comanda una manchita de barrio. Lo que nos leyó fue un pasaje con un lenguaje muy hermoso, que otra vez colisionaba con lo que yo pensaba era lo correcto, ¿cómo unos muchachos marginales, podían hablar tan poéticamente? Le hice la pregunta y me dijo algo que nunca voy a olvidar: “En este caso, el lenguaje también es ficción”. Y luego nos explicó que a pesar de usar la jerga lo que deseaba era crear belleza a través del lenguaje, y la jerga también podía servir para ello. Entonces ¿en qué quedamos?, pensaba yo, ¿estaba bien usar tal cual la forma de hablar para hacer más creíble a un personaje o no? La respuesta vendría días después cuando el profesor Gálvez Ronceros, explicó el cuento Hombre de la esquina rosada, de Borges. Hay un pasaje donde el narrador, que es un compadrito, un hombre de los arrabales de Buenos Aires, se refiere a la belleza de un personaje llamado La Lujanera. Como es un personaje poco instruido, habla en lunfardo, y al no tener las palabras para expresar la hermosura de esta mujer, se vale de figuras para decirlo. Y es verdad, pues, que me di cuenta que entre la gente de la barra cuando no encuentran las palabras para expresar algo lo manifiestan con figuras. ¡Allí estaba la clave!:¡ La jerga tiene que estar presente si es necesario, pero si se utiliza de forma que lo complementario ayuda a la rápida comprensión, pues es mejor así, literariamente, porque sin perder la esencia del lenguaje de determinado grupo humano, estás creando belleza a la vez. En ese sentido para mí, fue un aprendizaje empírico y también una exploración, ¿no?
AA: Me gustaría hablar ahora de fútbol. Tengo entendido por el cuento que leí y por lo que me comentas que tu libro está focalizado desde la perspectiva de un hincha aliancista. ¿Qué momentos futbolísticos, felices o amargos, te han marcado como hincha? Yo por ejemplo, como hincha de la U, te diría que quizás mi mayor alegría fue en el '99 cuando campeonamos en Matute, pero también recuerdo ratos muy amargos, como la última Copa Libertadores o el famoso 6 a 3. ¿Qué puede decirnos Roldán Ruiz como hincha de Alianza Lima?
AA: ¿Consideras que en tu obra podría hablarse de identidad, en el sentido que se ve representada la construcción que determinados sujetos hacen de sí mismos? Pongo como ejemplo la pelea entre barras que relatas en el cuento Culpables, donde los protagonistas discurren entre el envalentonamiento desmedido y el pánico. Quiero decir, más allá de las rivalidades, e incluso de las representaciones de tu libro, ¿puede hablarse de una identidad aliancista y una identidad crema? Me gustaría saber tu opinión.
En los de Universitario a pesar de su gran arrastre en diferentes sectores populares, aún mantienen, quizás inconcientemente, esa idiosincrasia con la cual fueron identificados por mucho tiempo, la identidad del blanco y pudiente. Basta con ver los insultos con que se refieren a los hinchas de Alianza, donde el racismo es latente, a pesar de que muchos de sus hinchas muy bien podrían estar incluidos. O ese pensamiento de creerse superiores por haber sido creados de estudiantes universitarios –a diferencia de Alianza que nació de amigos de barrio–, o de tener más campeonatos o de tener un gran estadio en una zona residencial. Esa manera de pensar engloba a sus hinchas, desde el más marginal hasta el más acomodado. Es su identidad, y aunque he sabido que quieren cambiar esa forma de pensar, les resulta difícil, porque aún se mantiene Entonces, ¿no es un Perú lo que se refleja allí?
AA: Pasando a otro asunto, en una conversación que tuvimos hace unos meses, comentábamos sobre el libro de Donald Shaw Nueva narrativa hispanoamericana (Cátedra, 1981) y sobre la especificidad que se le asigna a este género en nuestro continente, cuya tendencia ha apuntado desde sus inicios a la construcción de proyectos de nación para insertarlos en el imaginario colectivo. Yo tengo una postura muy escéptica al respecto, pues considero que esta posición deja de lado otros aspectos trascendentales y característicos presentes en nuestra narrativa. En este sentido, ¿me gustaría saber si consideras importante que el autor denuncie a través de su obra la problemática política y social en que se vive, o crees más bien que los aspectos que definen ‘’lo específico’’ de nuestra literatura tienen relación con el plano expresivo?
Lo que sí no descarto, es que todo lo que escriba, así sea un cuento fantástico, va a remitirnos necesariamente a la realidad. Yo no pretendo maquillar las cosas, si estoy escribiendo de un momento histórico del país, y tengo que decir que el presidente es un asesino, lo diré. En Generación cochebomba, antes que denunciar algo, mi intención era que se conociera un aspecto de esos años terribles desde el punto de vista de los subtes, tal como me sucedió a mí con Conversación en la catedral de Vargas Llosa, sobre los años cincuenta. Entonces creo que eso contribuye a que nos vayamos conociendo como peruanos, y contribuye a ese proyecto de nación que tú mencionas en tu pregunta.
AA: Ha estado muy en boga, a raíz de tu participación, junto a Julio Durand y Rafael Inocente, en el coloquio ‘’Guerra y Literatura’ desarrollado el año pasado en Lima, encasillarte dentro de un grupo de escritores ‘’marginales’’ que escriben sobre temas referentes a la violencia política. Y más aún, he leído afirmaciones donde se les tilda desde renegados hasta incomprendidos. ¿No consideras una falsa conciencia de clase pretender que los discursos emitidos por determinados sujetos desde su lugar de enunciación sean veraces o cercanos a una supuesta verdad? Es decir, ¿cómo pretender que Cueto escriba como Inocente o viceversa? ¿No crees talvez que se trate de un juicio equivocado?
En cuanto a que me hayan encasillado como escritor marginal, será porque publiqué Generación cochebomba de manera independiente, y porque no he aparecido en los medios que según se afirma están manejados por una mafia, pero no me consta, ni me interesa la verdad. En todo caso, ahora que publico en una trasnacional, como es Editorial Norma, y que seguro tendrá una mayor atención de los medios, pues ya no encajo dentro de lo marginal. Eso a mí me tiene sin cuidado. Aunque te diré que nunca me han gustado las etiquetas, pero son inevitables. Y sobre eso de que soy un renegado e incomprendido, eso salió de ciertos comentarios en un blog, comentarios lanzados sin ningún sustento. Porque, primero, no me conocen personalmente, y porque se afirmó que ese conversatorio se dio a raíz de la publicación de la última novela de Iván Thays, cosa por demás falsa porque fue organizada para hablar de cómo la violencia había determinado la creación de nuestras novelas. Y a eso me centré en mi intervención. No voy a ser tan tonto, de tener pocos espacios para hablar de mi libro y voy a perder el tiempo hablando de otro autor, ¿no crees?
AA: Finalmente, pasados dos años desde tu aparición en la palestra literaria con Generación cochebomba, ¿cómo ves la recepción de tu obra por parte de la crítica y del público en general? ¿Cómo te va en el oficio y cuáles son tus expectativas?
En cuanto a mis expectativas, lo único que deseo es poder escribir todos los libros que pueda escribir, y si son publicados de la forma que sea, con una editorial o independientemente, pues colmaran esas expectativas.
AA: El domingo ganamos…
MRR: “Ganamos” se refiere a que me hablas de la mayoría y en ese aspecto como Alianza Lima es el Perú y el Perú es Alianza Lima, pues de hecho que ganamos ¿o lo dudas? (risas).
AA: Un gusto, Martín. Gracias por la entrevista. ¡Y dale U!
MRR: Asumare, o sea que con cachimba viene la cosa (risas)... pues ¡Arriba Alianza toda la vida!
Fotografía: Rocío F.
MRR responde:
2. Vargas Llosa:
3. Oswaldo Reynoso:
4. Miguel Gutiérrez:
5. Novela:
6. Cuento:
7. Rock subterráneo:
8. Daniel F.:
9. Alianza Lima:
10. Universitario:
26 junio 2009
Poesía latinoamericana (4): Enrique Lihn (Santiago, 1929 - 1988)
Sin proponérmelo, pero conscientemente, he terminado por hacer poesía contra la poesía; una poesía, como dijera Huidobro, ''excéptica de sí misma''_____________
Porque escribí
Ahora que quizás, en un año de calma,
piense: la poesía me sirvió para esto:
no pude ser feliz, ello me fue negado,
pero escribí.
Escribí: fui la víctima
de la mendicidad y el orgullo mezclados
y ajusticié también a unos pocos lectores;
tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.
Pero escribí: tuve esta rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entre las manos
—¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria—
Escribí, mi escritura fue como la maleza
de flores ácimas pero flores en fin,
el pan de cada día de las tierras eriazas:
una caparazón de espinas y raíces.
De la vida tomé todas estas palabras
como un niño oropel, guijarros junto al río:
las cosas de una magia, perfectamente inútiles
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.
La especie de locura con que vuela un anciano
detrás de las palomas imitándolas
me fue dada en lugar de servir para algo.
Me condené escribiendo a que todos dudarán
de mi existencia real,
(días de mi escritura, solar del extranjero).
Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
digo que pasarán porque escribí
y hacerlo significa trabajar con la muerte
codo a codo, robarle unos cuantos secretos.
En su origen el río es una veta de agua
—allí, por un momento, siquiera, en esa altura—
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de la rompiente en que un verso se espuma
yo puedo reiterar la poesía.
Estuve enfermo, sin lugar a dudas
y no sólo de insomnio,
también de ideas fijas que me hicieron leer
con obscena atención a unos cuantos psicólogos,
pero escribí y el crimen fue menor,
lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.
Porque escribí no estuve en casa del verdugo
ni me dejé llevar por el amor a Dios
ni acepté que los hombres fueran dioses
ni me hice desear como escribiente
ni la pobreza me pareció atroz
ni el poder una cosa deseable
ni me lavé ni me ensucié las manos
ni fueron vírgenes mis mejores amigas
ni tuve como amigo a un fariseo
ni a pesar de la cólera
quise desbaratar a mi enemigo.
Pero escribí y me muero por mi cuenta,
porque escribí porque escribí estoy vivo.
De La musquilla de las pobres esferas.
Mester de juglaría
Ocio increíble del que somos capaces, perdónennos
los trabajadores de este mundo y del otro
pero es tan necesario vegetar.
Dormir, especialmente, absorber como por una pajilla delirante
en que todos los sabores de la infelicidad se mixturan
rumor de vocecillas bajo el trueno estos monstruos
nuestras llagas
como trocitos de algo en un calisdoscopio.
Somos capaces de esperar que las palabras nos duelan
o nos provoquen una especie de éxtasis
en lugar de signos drogas
y el diccionario como un aparador en que los niños perpetran sus asaltos nocturnos
comparación destinada a ocultar el verdadero alcance de nuestros apetitos
que tanto se parecen a la desesperación a la miseria
Ah, poetas, no bastaría arrodillarse bajo el látigo
ni leernos, en castigo, por una eternidad los unos a los otros.
En cambio estamos condenados a escribir, y a dolernos del ocio que conlleva este paseo de hormigas
esta coda de nada y para nada fatigosa como el álgebra
o el amor frío pero lleno de violencia que se practica en los puertos.
Ocio increíble del que somos capaces yo he estado almacenando
mi desesperación durante este invierno,
trabajadores, nada menos que en un país socialista
He barajado una y otra vez mis viejas cartas marcadas
Cada mañana he despertado más cerca de la miseria
esa que nadie puede erradicar,
y coño, qué manera de dormir
como si germinara a pierna suelta
sueños insomnes a fuerza de enfilarse a toda hora frente a un amor frío pero lleno de violencia como un sargento borracho
estos datos que se reúnen inextricables
digámoslo así en el umbral del poema
cosas de aspecto lamentable traídas no se sabe para qué desde todos los rincones del mundo
(y luego hablaron de la alquimia del verbo)
restos odiosos amados en una rara medida
que no es la medida del amor
De manera que hablo por experiencia propia
Soy un sabio en realidad en esta cosa de nada y para nada y francamente me extraña
que los poetas jóvenes a ejemplo del mundo entero se abstengan de figurar en mi séquito
Ellos se ríen con seguridad de la magia
pero creen en la utilidad del poema en el canto.
Un mundo nuevo se levanta sin ninguno de nosotros
y envejece, como es natural, más confiado en sus armas que en sus himnos
Trabajadores del mundo, uníos en otra parte
ya os alcanzo, me lo he prometido una y mil veces, sólo que no es éste el lugar digno de la historia,
el terreno que cubro con mis pies
perdonad a los deudores morosos de la historia
a estos mendigos reunidos en la puerta de servicio
restos humanos que se alimentan de restos
Es una vieja pasión la que arrastramos
Un vicio, y nos obliga a una rigurosa modestia
En la Edad Media para no ir más lejos
no llenaron la boca con la muerte,
y nuestro hermano mayor fue ahorcado sin duda alguna por una cuestión de principios
Esta exageración
es la palabra de la que sólo podemos abusar
de la que no podemos hacer uso -curiosidad vergonzante-, ni mucho menos aún cuando se nos emplaza a ello
en el tribunal o en la fiesta de cumpleaños
Y siempre a punto de caer en el absurdo total
habladores silentes como esos hombrecillos del cine mudo -que en paz descansen-
cuyas espantosas tragedias parodiaban la vida:
miles de palabras por sesión y en el fondo un gran silencio glacial
bajo un solo de piano de otra época
alternativamente frenético o dulce hasta la naúsea
Esta exageración casi una mala fe
por la que entre las palabras y los hechos
se abre el vacío y sus paisajes cismáticos donde hasta la carne parece evaporarse
bajo un solo de piano glacial y en lugar de los dogmas surge
bueno, la poesía este gran fantasma bobo
ah, y el estilo que por lo cierto no es el hombre
sino la suma de sus incertidumbres
la invitación al ocio y la desesperación y a la miseria
y este invierno para no ir mas lejos lo desaproveché pensando
en todo lo relacionado con la muerte
preparándome como un tahúr en su prisión
para inclinar el azar en mi favor
y sorprender luego a los jugadores del día
con este poema lleno de cartas marcadas
que nada dice y contra el cual no hay respuesta posible y que ni siquiera es una
interrogación
un as de oro para coronar un sucio castillo de naipes una cara marcada una de esas
que suelen verse en los puertos ellas nos hielan la sangre
y nos recuerdan la palabra fatal
un resplandor en todo diferente de la luz
mezclado a historias frías en que el amor se calcina
Todo el invierno ejercicios de digitación en la oscuridad de modo que los dedos vieran manoseados
estos restos
cosas de aspecto lamentable que uno arrastra y el ocio
de los juglares, vergonzante
padre, en suma, de todos los poemas:
vicios de la palabra
Estuve en casa de mis jueces. Ellos ahora eran otros no me reconocieron
Por algo un envejece, y hasta podría hacerlo, según corren los tiempos, con una cierta dignidad
Espléndida gente. Sólo que, como es natural, alienados
Televidentes escuchábamos al líder yo también caía en una especie de trance
No seré yo quien transforme el mundo
Resulta, después de todo, fácil decirlo,
y, bien entendido, una confesión humillante
puesto que admiro a los insoportables héroes y nunca han sido tan elocuentes quizás
como en esta época llena de sonido y de furia
sin más alternativa que el crimen o la violencia
Que otros, por favor, vivan de la retórica
nosotros estamos, simplemente, ligados a la historia
pero no somos el trueno ni manejamos el relámpago
Algún día se sabrá
que hicimos nuestro oficio el más oscuro de todos o que intentamos hacerlo
Algunos ejemplares de nuestra especie reducidos a unas cuantas señales de lo que fue la vida en estos tiempos
darán que hablar en un lenguaje todavía inmanejable
Las profecías me asquean y no puedo decir más.
Poesía latinoamericana (3): Oliverio Girondo (Buenos Aires, 1891 - Buenos Aires, 1967)
Manifiesto de “Martín Fierro”Frente a la impermeabilidad hipopotámica del “honorable público”.
(Martín Fierro, Año I, No. 4Buenos Aires, mayo 15 de 1924)
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.
El no
el no inóvulo
el no nonato
el noo
el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan
y nooan
y plurimono noan al morbo amorfo noo
no démono
no deo
sin son sin sexo ni órbita
el yerto inóseo noo en unisolo amódulo
sin poros ya sin nódulo
ni yo ni fosa ni hoyo
el macro no ni polvo
el no más nada todo
el puro no
sin no.
23 mayo 2009
Poesía latinoamericana (2): Gilberto Owen (Sinaloa 1904 - Filadelfia 1952)

Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras,
cómo dije: "palomas cálidas de tu pecho"?
En sus picos leería: brasa, guinda, clamor,
pero la luz recuerda más duro su contorno
y el aire el inflexible número de su arrullo.
Y diría: "palomas de azúcar de tu pecho",
si endulzaban el agua cuando entrabas al mar
con tu traje de cera de desnudez rendida,
pero el mar las sufría proras inexorables
y aún sangran mis labios de morder su cristal.
Después, si dije: "un hosco viento de despedidas",
¿qué palabras de hielo hallé sobre mi grito?
No recuerdos, ni angustias, ni soledades. Sólo
el rencor de haber dicho tu estatua con arenas
y haberla condenado a vida, tiempo, muerte.
Y escribiría: "un horro vendaval de vacíos"
la estéril mano álgida que me agostó mis rosas
y me quemó la médula para decir apenas
que nunca tuve mucho que decir de mí mismo
y que de tu milagro sólo supe la piel.
Y tu poética
Primero está la noche con su caos de lecturas y de sueños.
Yo subo por los pianos que se dejan encendidos hasta el alba;
arriba el día me amenaza con el frío ensangrentado de su aurora
y no sabré el final de ese nocturno que empezaba a dibujarme,
ni las estrellas me dirán cuál fue, cabal, mi nombre. Ni mi rostro.
Si no es amor, ¿qué es esto que me agobia de ternura?
Mañana inútil: pájaros y flores sin testigos.
La esposa está dormida y a su puerta imploro en vano;
querrá decir mi nombre con los labios incoloros entreabiertos,
los párpados pesados de buscarme por el cielo de la muerte.
Más no estaré en sus ojos para verme renacer al despertarse
y cuando me abra, al fin, preguntará sin voz: ¿quién eres?
El luto de la casa —todo es humo ya y lo mismo— que jamás habitaremos;
el campo abierto y árido que lleva a todas partes y a ninguna.
¿A dónde, a qué otra noche, irá el viudo por la tarde borrascosa?
Final
Mañana. Acaso el sol golpea en dos ventanas que entran en erupción.
Antes salen los indios que pasan al mercado tiritando con todo el trópico a la espalda.
Y aún antes
los amantes se miran y se ven tan ajenos que se vuelven la espalda.
Antes aún
ese ángel de la guarda que se duerme borracho mientras allí a la vuelta matan a su pupilo:
¿Qué va a llevar más que el puñal del grito último a su Amo?
¿Qué va a mentir?
"Lo hiciste cieno y vuelve humo pues ardió como te amo".
Tal vez mañana el sol en mis ojos sin nadie,
tal vez mañana el sol,
tal vez mañana,
tal vez.
19 mayo 2009
Poesía latinoamericana (1): Roberto Juarroz (Buenos Aires, 1925-1995).
Así como no podemos
sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.
No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.
El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.
Y sin embargo puede
soportar el peso inexorable
de lo que no existe.
Las distancias no miden lo mismo...
Las distancias no miden lo mismo
de noche y de día.
A veces hay que esperar la noche
para que una distancia se acorte.
A veces hay que esperar el día.
Por otra parte
la oscuridad o la luz
teje de tal manera en ciertos casos
el espacio y sus combinaciones
que los valores se invierten:
lo largo se vuelve corto,
lo corto se vuelve largo.
Y además, hay un hecho:
la noche y el día no llenan igualmente el espacio,
ni siquiera totalmente.
Y no miden lo mismo
las distancias llenas
y las distancias vacías.
Como tampoco miden lo mismo
las distancias entre las cosas grandes
y las distancias entre las cosas pequeñas.
No tenemos un lenguaje para los finales...
No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.
¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen.
¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto.
¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de un mundo.
Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.
O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia.
13 abril 2009
Teresa: Manuel Bandeira (4)
TERESA
12 abril 2009
Un museo de la memoria para Blanca Varela
Colaboración especial para OTRAS VOCES
Publicado el 15 de marzo en el blog personal de Walter Toscano.
_______________________
Conocí a Blanca Varela por sus poemas publicados hace ya más d
e una década en el suplemento dominical del diario El Comercio, es decir de la mejor manera que se puede conocer a un poeta.Y al leerla me invadió una extraña sensación similar a la de estar oyendo el canto de un pájaro salvaje a punto de alzar el vuelo. Un pájaro oscuro con pies de humano, con voz humana -no de hombre o mujer, como suele apreciarse en muchos poetas posteriores a ella sino simplemente humana-, ojos humanos y corazón de pájaro alimentado con esta realidad mal cocida.
Blanca Varela ha muerto, y su desaparición corporal nos desgarra a todos quienes amamos su poesía (nos estamos quedando sin los grandes maestros de la poesía peruana, vida; pero con la hermosísima distancia de sus cuerpos y la cercanía de sus versos)
Mentiría si dijera que la conocí en vida: sus ojos contemplando la tarde mientras la noche comienza a respirar. Y sin embargo, me enseñó cómo atravesar el camino críptico de la vida por medio de su poesía, y a salir ileso luego de ese viaje, y a conocer el círculo de la muerte desembocada otra vez en vida.
Blanca Varela se nos ha ido de los ojos -pero no del centro del corazón-, se nos ha ido de nuestros ojos que reclaman su persistencia con los versos, con sus versos que ahora ululan y nos dicen que su muerte es una de otras falsas confesiones, que el puerto donde se encallan sus flores para el oído es la luz de día que nos perseguirá hasta conducirnos por el camino a Babel hasta terminar convertidos en fantasmas de cada hora.
Estas pequeñas palabras son para ti, Blanca Varela, mi Blanca Varela, mi poeta favorita.
Ahora todo canta a la altura de tu rostro suspendido como una luz eterna entre la noche y la noche, Blanca Varela, mi Blanca Varela, mi poeta favorita, mi más grande fantasma mil veces muerta, recién nacida siempre.
Casa Grande, domingo 15 de marzo de 2009.
POEMAS DE BLANCA VARELA
Curriculum vitae
digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.
La muerte se escribe sola
la muerte se escribe sola
una raya negra es una raya blanca
el sol es un agujero en el cielo
la plenitud del ojo
fatigado cabrío
aprender a ver en el doblez
entresaca espulga trilla
estrella casa alga
madre madera mar
se escriben solos
en el hollín de la almohada
trozo de pan en el zaguán
abre la puerta
baja la escalera
el corazón se deshoja
la pobre niña sigue encerrada
en la torre de granizo
el oro el violeta el azul
enrejados
no se borran
no se borran
no se borran
Strip-tease
Quítate el sombrero
si lo tienes
quítate el pelo
que te abandona
quítate la piel
las tripas los ojos
y ponte un alma
si la encuentras
09 abril 2009
Jacqueline: Manuel Bandeira (3)
Jacqueline murió niña.
Jacqueline muerta era más bonita que los ángeles.
Los ángeles!... Bien sé que no los hay en parte alguna.
Lo que hay es mujeres extraordinariamente bellas que mueren aún niñas.
Hubo un tiempo en que miré hacia tus retratos de niña como miro ahora la pequeña imagen de Jacqueline muerta.
Eras tan bonita!
Eras tan bonita, que merecerías haber muerto en la edad de Jaqueline.
-Pura como Jacqueline.


